|
pepillo
|
 |
« : Febrero 20, 2008, 23:43:04 » |
|
Hola a todos Relato a continuación cual es mi experiencia con estos podenco, experiencia que me ha aportado mi podenca Lurdes tras 11 años cazando con ella, tanto al pelo como a la pluma. ... Cazar con un podenco andaluz, tipo levantador, es una posibilidd que estos perros brinda al cazador que gusta de una caza en mano, tranquila y pausada. Estos podencos andaluces, se caracterizan por su gran inteligencia, nobleza y temple. Son muy cariñosos con su dueños, nada pendenciero con otros perros, y muy tranquilos en el domicilio de su amo Su olfato es excelente, asi como el cobro, que realizan en cualquier condición y terreno. Se caracteriza también, por que la mayoría de estos perros no suelen latir la pieza al rastro, si acaso, al levante, algo muy valorado para la caza de la perdiz roja, ya que su sigilo en el acercamiento siguiendo el rastro, nos pone la mayoría de las veces, en distancia óptima de tiro, cualidad que otro tipo de podenco, no seria capaz de facilitarno, precisamente por el latido al rastro caliente que estos emiten, alertando con ello a la perdiz, que con toda seguridad nos volara fuera de tiro. No es un tipo de podenco que se pueda seleccionar con la cría o enseñar en su comportamiento, son podencos de un estilo propio de caza, que quizás se potencien en su desarrollo desde cachorro por acciones concretas, pero que es evidente que su comportamiento lo traen en los genes y asi seran para siempre.
El podenco levantador caza muy cerca de la escopeta, no dejando ningún matojo, leñero o montón de piedras sin repasar. Lo hace de manera tranquila, no suele aligerar el paso más alla de un suave trote, y suele llevar el hocico a media altura. Cuando detecta rastro o encame, cambia su comportamiento. Ante un encame en poca densidad de pasto – tomillar, romero o palmas- suele quedar en una corta muestra, que rompe seguida de una rápida vuelta alrededor del matojo o pasto de encame, lo que a veces hace que el conejo quede “petrificado” y sea cogido a diente. Otras veces, aminora el paso y toma una postura felina, mientras mira fijamente hacia el lugar de donde le vino el rastro caliente, se acerca despacio sin arroyar, dando tiempo y emoción a su dueño. Solo cuando la caza es levantada, suelen emitir unos latidos tras la pieza, siendo esto a veces lo que de alguna forma en lugares de poca visivilidad, nos alerta de su posición y del escape de estas.
Para cazar con estos perros, no es necesario quedar en posturas, pues por su forma de cazar, siempre le llevaremos a distancia y a la vista, y nos ira mostrando o levantando la caza a medida que vamos recorriendo el escenario elegido. Es un perro ideal para el cazador que gusta de salir al campo solo, aunque también se puede acompañar de 2 escopetas, cuando el terreno así lo permita. A si mismo, es el perro ideal para personas sin mucho fisico, ya que su pausado recorrido y continuos laceos alrededor de la escopeta, hace que la caza con este tipo de perros, sea muy tranquila y placentera.
En una recova de podencos de castigo, meter un levantador no es lo ideal, aunque tampoco es contraproducente, ya que generalmente el cobro lo realizara este, ante el desdén que el podenco de castigo demuestra para este menester.
Cuando salimos de caza tras las perdices, es normal que estemos muy atentos a las evoluciones de estos podencos, pues una vez detectado el rastro, suelen aligerar su marcha de manera llamativa, algo que nos suele poner sobre aviso de este esperado momento. Hay que tener en cuenta que el rastro que deja la perdiz, es mas fácil de detectar que el del conejo, ya que la perdiz, al estar en continuo movimiento, va dejando más rastro que el conejo encamado, pues este desde que se encamó, solo su olfato corporal le detecta, no así el rastro ya frio que pudo dejar al encamarse. Hay cazadores que cuando salen a perdiz con estos podencos, suelen colocarle una campanilla al cuello, a fin de controlar sus evoluciones. Yo, que alguna vez lo he prácticado, solo suelo hacerlo si la zona a cazar es de monte espeso, pues en estos terrenos, una perdiz amagada y que vaya apeonando, puede quedar fuera de tiro si no controlamos el recorrido del perro tras de ella, y en este caso la campanilla o cencerra, suele ser de gran ayuda. Ahora bien, en zonas mas abiertas o menos sucia de monte, no es necesario hacerlo, ya que el podenco se hara ver y su recorrido estara mas controlado. La colocacion de estos elementos –campanillas, cencerra o cascabel-, no suele efectar en el comportamiento del podenco, máxime si le tenemos habituados a ello, cosa que deberiamos hacer desde cachorro, anque apenas lo practiquemos. Puede que si afecte a la caza, ya que si en el terreno que la práctiquemos, no hay ganado doméstico que suelan llevar estos artilugios, la caza podria extrañar el tintineo de la campanilla y levantar el vuelo antes de tiempo.
En definitiva, cazar con este tipo de podenco, es muy distinto al que podamos practicar con los de castigo o medio rastro. Sus maneras y comportamiento difieren bastanes de estos, pero no por ello, pierden emoción y efectividad, simplemnte aportan otra manera diferente de cazar con podenco andaluz.
|